El comunicado:
REPUDIAMOS EL HOSTIGAMIENTO Y LA PERSECUCIÓN CONTRA NUESTRA COMPAÑERA CONCEJALA
Desde La María Eva Villa Gesell repudiamos enérgicamente las actitudes de hostigamiento y persecución política e institucional que, de manera permanente y reiterada, viene ejerciendo la Presidenta del Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad, Concejala Marilina Córdoba, hacia nuestra compañera concejala Chiara Grassi.
En reiteradas y consecutivas sesiones del HCD, la Presidenta ha llamado la atención a nuestra compañera e incluso ha llegado a invitarla a retirarse del recinto, sin que existiera motivo alguno que justificara semejante actitud.
No estamos frente a un hecho aislado. Estamos frente a una conducta reiterada, selectiva y sostenida en el tiempo, que entendemos como una verdadera persecución hacia nuestra compañera.
Esta situación resulta aún más preocupante cuando quien preside el cuerpo deliberativo tiene la responsabilidad de conocer, respetar y hacer cumplir el Decreto 173, Reglamento Interno del Honorable Concejo Deliberante, particularmente las disposiciones establecidas en su Título XVI, “De las interrupciones y de los llamamientos a la cuestión y el orden”.
El Reglamento es claro respecto de los mecanismos que deben aplicarse ante una situación que la Presidencia considere contraria al orden.
El Artículo 122 establece el procedimiento para llamar al orden a un concejal.
El Artículo 123 determina expresamente que, cuando un concejal ha sido llamado al orden dos veces en una misma sesión y vuelve a apartarse de la cuestión por tercera vez, el Presidente podrá prohibirle el uso de la palabra por el resto de la sesión, salvo decisión en contrario del Concejo.
Y el Artículo 124 establece que, cuando un concejal incurra en determinadas faltas, el Presidente deberá proponer que el Concejo decida mediante una votación la represión correspondiente, pudiendo llegar, en los casos previstos, a la suspensión por la sesión.
Es decir, el propio Reglamento establece los procedimientos y las instancias institucionales que deben respetarse.
Por eso, cuando se pretende adoptar una medida de mayor gravedad, no corresponde reemplazar los mecanismos establecidos por el Reglamento por decisiones discrecionales o selectivas de la Presidencia.
En ninguno de los episodios en los que nuestra compañera Chiara Grassi fue llamada al orden se configuraron las situaciones previstas por el Reglamento que pudieran justificar semejantes medidas.
Mientras tanto, hemos observado reiteradamente cómo otras concejalas y concejales mantienen conversaciones durante el uso de la palabra de integrantes de nuestro bloque, sin que la Presidencia adopte las mismas medidas ni realice los mismos llamados de atención.
Esta diferencia de trato no puede ser naturalizada.
Cuando situaciones similares son toleradas en algunos casos y utilizadas para reprender, hostigar o intentar apartar del recinto a una determinada concejala, resulta legítimo preguntarse cuáles son las verdaderas razones detrás de estas actitudes.
Por eso, desde La María Eva Villa Gesell entendemos que estas acciones exceden ampliamente una simple diferencia de criterios o una cuestión propia del debate legislativo.
Cuando se reitera una conducta de manera selectiva contra una misma persona, cuando se intenta limitar su voz y cuando se pretende avanzar sobre su participación institucional sin respetar los procedimientos establecidos, estamos frente a una situación de hostigamiento y persecución que no podemos dejar pasar.
Desde nuestro espacio acompañamos y respaldamos plenamente a nuestra compañera concejala Chiara Grassi, como así también a todas y todos los compañeros concejales de nuestro bloque, quienes con sabiduría, buenos modales, respeto y ética ejercen la representación para la que fueron elegidos y defienden las necesidades de nuestro pueblo y los ideales de nuestro espacio político.
Chiara tiene todo nuestro respaldo para seguir ejerciendo su función, expresando sus ideas, planteando sus posiciones y defendiendo los intereses de los vecinos y vecinas de Villa Gesell.
Si a la Presidenta del HCD le molesta que una concejala ejerza con firmeza su rol, que tenga una voz propia y que defienda las necesidades de nuestro pueblo, lo lamentamos.
Pero queremos dejarlo absolutamente claro:
NO VAMOS A PERMITIR EL ATROPELLO.
NO VAMOS A NATURALIZAR EL HOSTIGAMIENTO.
NO VAMOS A PERMITIR LA PERSECUCIÓN POLÍTICA E INSTITUCIONAL DE NUESTRA COMPAÑERA.
La democracia se construye con respeto, pluralismo, debate y reglas claras. Y quienes tienen la responsabilidad de conducir nuestras instituciones deben ser los primeros en respetarlas.
Chiara no está sola.
Desde La María Eva Villa Gesell vamos a acompañarla y defenderla cada vez que sea necesario.
Porque defender a nuestros compañeros y compañeras también es defender la democracia, la institucionalidad y, fundamentalmente, la voz de nuestro pueblo.
La persecución no nos va a callar.
La dignidad no se negocia.
La voz del pueblo tampoco.
