La iniciativa busca seguir el recorrido completo de los recursos públicos: cuánto se contrató, cuánto se pagó, qué se construyó y quién controló cada etapa.
En la obra del Centro Universitario, se solicita reconstruir el costo final de la obra, incluyendo contrato original, certificados, ampliación del 11,15%, redeterminaciones, compras adicionales y fondos provinciales y municipales.
Uno de los puntos centrales es determinar si el Municipio adquirió por separado materiales que ya estaban contemplados en la contratación original y, de ser así, si esos importes fueron descontados o compensados en el contrato.

En cuanto al Centro de Salud de Mar Azul, indicaron que la obra fue adjudicada por $57,3 millones y las actuaciones analizadas registraron aproximadamente un 20% de ejecución, tras lo cual el contrato fue rescindido por grave incumplimiento.
El pedido pone el foco en las cuestiones que quedaron pendientes ante el Tribunal de Cuentas, entre ellas aproximadamente $3,44 millones más intereses, las multas contractuales y el deslinde de responsabilidades administrativas. Se busca conocer qué hizo el Municipio posteriormente, cuánto logró recuperar y cuál es hoy el estado de esas actuaciones.
Un tercer pedido alcanza las contrataciones de obras, bienes y servicios observadas por el Tribunal de Cuentas, requiriendo identificar qué se contrató, a qué proveedor, por qué monto, cuál fue la observación, qué funcionarios intervinieron y si la situación fue finalmente subsanada.
Desde el Bloque PRO señalaron “Una obra pública no termina cuando se adjudica. Queremos saber cuánto se pagó, qué se recibió y qué controles se realizaron sobre el dinero de los geselinos.”
