
Después de una licencia personal, que duró dos semanas y media, tiempo el cual el cargo de intendente interino fue ocupado por Pedro Ianuzzi, hoy regresa a sus funciones Gustavo Barrera.
Su retornó coincide con una semana (corta) cargada de desafíos.
Entre las principales urgencias que deberá encarar se encuentra la búsqueda de una solución al conflicto que enfrenta al sindicato de camioneros con la empresa Santa Elena, tras la rescisión del contrato en el barrio Manuel. La tensión laboral se puede llegar a incrementar, ya que, mañana, vence la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, y la empresa ya adelantó que el dia 30 enviará los telegramos de despido.
Otro gran frente es el financiero: tras la sorpresiva votación en comisión del Concejo Deliberante, que rechazó el presupuesto municipal para este año, el intendente deberá definir estrategias para garantizar la continuidad de los servicios.
Además, otro foco de preocupación -a raiz de la desfinanciación por parte de la oposición, es el pago de salarios, que se ha visto afectado por la crisis económica. Se espera que en las próximas horas se defina cómo se afrontará el aumento del salario básico a un millón de pesos, un compromiso asumido pese a las limitaciones presupuestarias.
Por último, tambien mañana, se abriran los sobres de los interesados en la licitación del Servicio de Transporte Publico de pasajeros. Es el segundo llamado, ya que al primero se presentó solo una empresa, que no cumplia los requisitos basicos.
La comunidad espera que el intendente pueda trazar un camino claro en este regreso.
