
EL COMUNICADO:
Desde el Ateneo Alem de Villa Gesell deseamos realizar algunas aclaraciones a la opinión pública, ante distintas versiones que han circulado en algunos medios de comunicación.
En primer lugar, respaldamos total y absolutamente la elección de nuestros dos concejales, quienes representan orgánicamente a la Unión Cívica Radical.
Ellos llevan adelante una propuesta seria, transparente y responsable, la cual defenderán en el Concejo Deliberante sin doblegarse ante ningún interés corporativo ni presión política que intente condicionarlos.
En segundo lugar, queremos dejar muy en claro que preservamos —y vamos a seguir preservando— la autonomía de la Unión Cívica Radical.
Nuestras decisiones no responden a la oficina del oficialismo ni comulgamos con el gobierno ni con la forma en que lo ejecuta.
Somos conscientes de que en democracia es necesario dialogar con todos los sectores, pero eso no significa ser funcionales a proyectos políticos que, bajo diferentes sellos como PRO, Libertad Avanza u otros espacios del Concejo Deliberante, buscan desestabilizar de manera permanente al Departamento Ejecutivo.
Asimismo, invitamos a la comunidad a reflexionar con claridad sobre quiénes son los radicales que hoy forman parte del gobierno de Barrera.
Cada uno de ellos ha tenido una identificación pública y sostenida con las líneas internas que representan a Luis Baldo y a Jorge Martínez Salas, integrando históricamente el esquema político del oficialismo.
Destacamos este punto porque es importante para despejar cualquier duda y evitar que se instalen interpretaciones erróneas o interesadas.
Nuestra posición es clara: autonomía, coherencia y responsabilidad institucional, sin conurbanizar la política geselina.
Donde podamos seguir sosteniendo el diálogo, con vecinos de años en la ciudad. Que aunque ideológicamente no estemos alineados, si caminamos las mismas calles hace años.
La UCR Villa Gesell seguirá trabajando con seriedad, defendiendo a los vecinos y honrando su rol dentro del Concejo Deliberante, sin responder a presiones ni convertirse en herramienta de ninguna estrategia partidaria ajena a nuestros principios.
