La obra contemplaba una inversión de 30 millones de dólares y venia generando empleo a más de 60 geselinos. Finalizada: Permitiría triplicar la capacidad de la planta y llevar las redes cloacales a las localidades del sur.
La misma surgió de un proyecto Municipal y es financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sucede que, la misma, era a través del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), organismo recientemente disuelto por el gobierno de Javier Milei.
La ubicación de la nueva Planta es la misma ya existente, en el predio de ABSA; donde hasta la semana pasada se venía haciendo la obra para mejorar la infraestructura que ya existe y la realización de unidades nuevas; la instalación de nuevos sedimentadores, nuevos reactores y la incorporación de un desarenador para optimizar el funcionamiento del sistema.

Hace unos diez días la empresa José Cartellone Construcciones Civiles S.A recibió una notificación del gobierno nacional que debían parar la obra. El escrito señalaba que la misma debía ser “neutralizada” con el cese de todos los trabajos. El escrito, de tres carillas, no posee ningún argumento contractual; solo la orden de parar con la obra que se estaba realizando en Villa Gesell.
A esto, hay que sumarle, que la firma hacia tres meses que no estaban cobrando. El gobierno nacional no le venia pagando por las certificaciones presentadas.
Así las cosas, la semana pasada, la empresa que estaba desarrollando los trabajos, se fue. Varios camiones se llevaron la maquinaria pesada que se estaba utilizando para los trabajos y sesenta vecinos de nuestra ciudad quedaron sin trabajo.
Que pasará en el futuro con la obra es toda una incertidumbre; maxime, que el organismo nacional (Enhosa) por el cual se habia gestionado el financiamiento internacional fue disuelto la semana pasada. Es decir, la plata para la obra fue enviada por el BID al gobierno nacional, la pregunta es si esos fondos volverán a ser destinados la obra de ampliación de la planta depuradora de nuestra ciudad.
