Semana Santa es en la costa atlántica la despedida definitiva del verano 2024, es también el comienzo del otoño - invierno. Etapa compleja que los geselinos deberemos afrontar particularmente en este año, hasta llegar al lejano diciembre, para comenzar de nuevo.
La preocupación latente es la incertidumbre por el futuro inmediato. El ajuste libertario domina el escenario y sus consecuencias, entre otras, más visibles, son los despidos en la administración pública. Le toco al Anses local. Afecta a familias que, en el comienzo del feriado religioso más importante para la grey católica, se quedan sin trabajo. Hay un cinismo extremo para mandar un telegrama o un WhatsApp de despido en esta fecha tan sensible al espíritu comunitario.
En el gobierno nacional se mofan de la cantidad de argentinos que se quedan sin trabajo. Milei dio dos cifras de despidos, primero dijo 50.000 luego añadió que, con la no renovación de contratos laborales llegaran a 70.000. El vocero presidencial, Manuel Adorni, a la mañana siguiente desmintió los dichos del presidente, dijo que “sólo serán 15.000”.
Anteponer el termino “corrupción” a todo lo relacionado con los trabajadores, para justificar acciones deleznables es bajísimo y minimiza la condición humana de quienes aplican estas medidas. No todos los trabajadores son corruptos, hay gente con 10 y hasta 20 años de antigüedad que perdió su trabajo. Hoy faltan trabajadores para atender las ventanillas de organismos estatales.
De los jubilados no hay más nada que decir. En esta semana Milei emitió un decreto para desdoblar su salario. “Tabula rasa” diría el presidente para pagar una miseria en dos veces.
En otro orden, Gustavo Barrera cumple 10 años en el poder. El 1° de abril de 2014 el exintendente Jorge Rodríguez Erneta tomó juramento a un Barrera dubitativo, inseguro, silencioso, pero valiente, como nuevo intendente de Villa Gesell. El “oso” renunció para ir detrás de un sueño que no se concretó con Florencio Randazzo. Pasaron 10 años y este Barrera no es el mismo, ganó tres elecciones consecutivas, a Jorge Martínez Salas en 2015 cuando la ola macrista arrasaba en el país, a Luis Baldo en el 2019 por paliza (60%) y a la dirigente del Pro, Clarisa Armando en el 2023. Este será su último mandato y se irá con 13 años y medio de permanencia en el poder. Superó a Luis Baldo quien tenía en su haber 12 años de en el gobierno con tres mandatos consecutivos. Dejará un legado difícil de superar y un hospital provincial para terminar, algún día.
El lunes 25 de marzo Gustavo Barrera recibió a 13 intendentes bonaerenses de la Quinta Sección y los que no llegaron mandaron a sus principales funcionarios. El logro político del intendente local fue la convocatoria porque los distritos que llegaron a Villa Gesell están gobernados por radicales, peronistas y uno del Pro (Ibarguren de Pinamar).
Los intendentes lograron dejar de lado diferencias partidarias y se abocaron a lo importante, se analizaron las problemáticas de cada uno de los municipios y aunaron criterios para trabajar para gestionar soluciones ante las autoridades provinciales y nacionales.
Los jefes comunales están preocupados por el contexto económico y social en general y, en particular, por las dificultades en materia de salud. Coincidieron en que las arcas de sus comunas se ven afectadas por el gran aumento de los costos, principalmente de los medicamentos; las deudas existentes con las obras sociales y la dificultad en la obtención de recurso humano. Coincidieron en analizar, junto a los legisladores de cada espacio, la posibilidad de avanzar con alternativas para fortalecer los sistemas de salud.
La obra pública se llevó buena parte del debate. Si el gobierno nacional no hace obras, ni el estado provincial ni los propios municipios podrán enfrentar estos desafíos. Los aumentos de las tarifas de luz y gas, adelantan penurias para las familias, comercios y PYMES de cada distrito.
Seguramente habrá otras reuniones entre municipios, esperemos que se encienda un espíritu más colaborador entre municipios para enfrentar la crisis.
En este marco el miércoles 27 de marzo el intendente se reunió cerca de 40 minutos a solas con el gobernador Axel Kicillof. Si bien hablaron de temas variados se confirmó que el gobernador estará en Villa Gesell el próximo 10 de abril para inaugurar la Casa de la Provincia. Este fue un adelanto de la semana pasada de esta misma columna.
En esta semana la seguridad local se vio jaqueada por robos a viviendas. Las víctimas fueron vecinos conocidos: el ex concejal radical, Antonio Luna denunció el robo de su vivienda el pasado sábado, el secretario de Salud, Dr. Miguel Muñoz es otro caso similar y a la familia de la concejal de Juntos – UCR, Eugenia Grispun. El robo de la heladería de Boulevard y Paseo 118 fue un hecho registrado por las cámaras de seguridad del comercio que trascendió.
Los robos no fueron violentos ni hubo armas, salvo el de la heladería que dicen que el delincuente mostró un arma, en el video no se observa.
No obstante, hay cierta dicotomía entre los hechos y su difusión en los medios locales. El robo de bienes causa indignación en quien pierde sus objetos personales, es un hecho lamentable y provoca bronca en las víctimas. Pero da la impresión que hay medios que dramatizan estos hechos con la información. Nuestra sociedad vive en crisis desde hace muchos años y estos fenómenos de inseguridad son cotidianos. Debemos mantenernos alertas y precavidos todo el tiempo, cualquier descuido es aprovechado por los amigos de la ajeno. La policía llega después porque no está formada en la prevención.
La secretaría de Seguridad tiene sus resortes activos las 24 horas en la Sala de Monitoreo, sus móviles se movilizan ante cada llamado, pero es evidente que no alcanza. Nada es perfecto en la Argentina y con ajuste mediante, los controles se resienten por la falta de insumos.
Por otro lado, está la Policía Bonaerense que ha perdido, de su dotación local, a tres jefes de calle y un oficial, que se despeñaban en tres comisarias distintas. Se los vinculó con “dealers” locales. Los agentes ejercían cierta protección de los narcos o miraban para otro lado en la práctica de este rentable negocio del menudeo de estupefacientes.
Pero esos hombres eran, también, los más aptos para resolver estos robos por su conocimiento de las ratoneras donde habitan estos sujetos y donde guardan sus botines. Eran los que recuperaban los objetos robados. Sin ellos se terminó, a medias, la venta de drogas, pero los robos aumentaron, lamentablemente. Y lo peor no se resuelven.
Por eso, nada es perfecto en la Argentina.
El Concejo Deliberante local tendrá su sesión este miércoles, cuando termine este feriado larguísimo. En ese sentido ratificamos nuestro adelanto de la semana pasada. La emergencia del transporte local será por un decreto del intendente. El bloque oficialista presentará, sobre tablas, la homologación del mismo. La prórroga abarcará un año, pero a los seis meses debe haber un llamado a licitación para cubrir el servicio de transporte público. Los concejales deberán elaborar un pliego accesible y adaptado a la crisis de las empresas de colectivos. De lo contrario, Nuevo Bus continuará con el maltrato a los vecinos que usan este servicio.
En los últimos días el concejal de la LLA, Luis Vivas, se mostró muy activo y es para resaltar. Sus denuncias ante la justicia de la administración de Gustavo Barrera, molestan al ejecutivo. Suman 8 hasta ahora y seguramente continuaran. Vivas no logra el acompañamiento del resto de la oposición para darle más fuerza a sus solicitudes, por esto, recurre a la justicia. Este es un camino difícil, está fuera de la política y es oneroso. En poco tiempo deberá evaluar la conveniencia de este método.
En esta sesión Vivas, presenta tres expedientes: Rechaza el aumento de impuestos provinciales (inmobiliario rural), invoca la ley 12475 que permite el acceso a documentación oficial del ejecutivo y solicita la paralización y vista del expediente 1232 del año 1986 de una obra privada. El edil considera que está emplazada en una zona prohibida (acceso norte) por Código de Ordenamiento Urbano.
La sesión se completa con varios expedientes promovidos por la oposición en los que se solicitan informes de obras y acciones del municipio. El oficialismo responderá con un repudio a los despidos de Anses que afectaron a la delegación de Villa Gesell. Seguramente, habrá un debate largo y muy político de ideologías y métodos que confrontan.
Los geselinos tienen por delante un feriado largo para recomponer sus finanzas, distraerse, recibir al turismo y disfrutar del buen clima. Luego vendrá el largo periodo invernal en que nos miramos el ombligo y vivimos como podemos, siempre con la esperanza de estar mejor. Les deseamos Felices Pascuas.