El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cumplió con su palabra y en horas del mediodía se sumó a la movilización impulsada por la CGT, en el marco del paro general convocado por la central obrera para expresar el rechazo a la ley ómnibus.
Pasado el mediodía, el gobernador Kicillof descendió de una camioneta y recibió el aliento de algunos militantes que aguardaban por su llegada a pocos metros de la avenida 9 de Julio.
Kicillof se dirigió al Café Azteca, un bar ubicado en Lima al 600, a unas 10 cuadras de la Plaza del Congreso, y compartió un almuerzo con gobernadores e intendentes del peronismo. Entre otros, de la comida participaron Verónica Magario, vicegobernadora bonaerense; Silvina Batakis, ministra del Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano bonaerense; Fernando Espinoza, intendente del partido de La Matanza, Jorge Ferraresi jefe comunal de Avellaneda; y Gustavo Barrera de Villa Gesell, entre otros.
Previamente, los referentes del PJ bonaerense habían compartido un desayuno, a modo de vigilia para luego marchar hacia el Congreso de la Nación, el epicentro de la manifestación.