La licitación del servicio de Transporte Publico llamada por el Departamento Ejecutivo, no tuvo oferentes en ninguno de los tres llamados que se hicieron. Por tal motivo, reglamentariamente, la misma quedó desierta.
Así las cosas, la “emergencia en el servicio de transporte público” que regia en el municipio, se venció el 27 de marzo pasado y, al no tener un adjudicatario para prestar el servicio, se decidió enviar al Concejo Deliberante una prórroga de la misma, que le permite al Ejecutivo celebrar una contratación directa.
El expediente tenia destino la Comisión pertinente, pero, ante el vencimiento de la “Emergencia” anterior, los concejales del oficialismo propusieron -y finalmente consiguieron por mayoría- tratarlo sobre tablas.
En el debate, el concejal Martin Arguiñarena, explicó lo ocurrido en el proceso licitatorio, que finalmente quedó desierto y la necesidad que se prorrogue la emergencia para poder garantizar el servicio en todo el partido. El edil, también deslizó que, durante ese tiempo, se formulará otro pliego para llamar nuevamente a licitación.
El concejal Amadeo Montenegro del bloque de la UCR, fue quien esgrimió detalladamente los argumentos para, no solo no acompañar la “nueva emergencia”, sino criticar el manejo de la licitación por parte de la administración Barrera.
Por su parte, la presidenta del PRO, Clarisa Armando, adelantó el voto negativo de su bancada y criticó fuertemente al intendente municipal y al servicio que prestó Nuevo Bus durante la temporada.
Por espacio de una hora se debatió el tema, con la participación de varios ediles, para luego pasar a la votación que terminó 9 votos a favor (del oficialismo) y 7 en contra (de los bloques de oposición).
