Hoy, viernes 11 de diciembre, se cumple un año de la asunción de Axel Kicillof como gobernador de la provincia de Buenos Aires. Un período que claramente quedó marcado por la llegada de la pandemia y que a la hora de los análisis resulta imposible no utilizar ese disparador como motor en la evaluación. Sin embargo, aquel mediodía de miércoles, el exministro de Economía de la Nación recibió los atributos de la mandataria saliente María Eugenia Vidal sin saber lo que vendría.
La oponion de Barrera
Para analizar el año de gestión de Axel, lo primero que hay que mencionar es que transcurrió en pandemia y eso no es algo menor. Dentro de ese escenario, la gestión fue muy buena, ya que se priorizó la vida y la salud de todos los bonaerenses. Se trabajó rápidamente para reforzar el sistema sanitario, aumentando la cantidad de camas y la cantidad de respiradores. Sin embargo, el Gobernador estuvo al frente de todo el sistema provincial y atendió las necesidades de los 135 municipios, con una labor activa con el equipo de la provincia y en conjunto con el presidente.
Si bien la pandemia fue una complicación para todos, tenemos un balance positivo porque se pudo llevar adelante la gestión de la mejor manera posible con las herramientas que teníamos. Una vez que estén la mayoría de los bonaerenses vacunados y se haya controlado la pandemia, nos queda el desafío de seguir generando empleo e impulsando la economía, que se vio afectada por esta pandemia, pero sabemos que Axel y su equipo están preparados y trabajan para lograrlo.