Estos fondos son distribuidos a través del Código Único de Distribución (mide una serie de variables, entre las que figuran población, territorio, efectores de la salud y prestación de servicios educativos municipales) ), que publica cada año el Ejecutivo y que sirve para determinar cómo se reparte la coparticipación provincial.
Del analisis se desprende que hay diferencias sumamente notorias en la distribución de los montos. Por ejemplo: La Matanza recibirá más de 147 millones de pesos, de los 2.000 M que se reparten; mientras que Tordillo sólo podrá disponer de $1.389.200, cien veces menos que la administración matancera.
Asi las cosas, al municipio de Villa Gesell le corresponden $9.593.000, ya que su CUD para este año fue fijado en 0,47965. Por su parte, Pinamar recibirá 7 millones de pesos y Madariaga unos 7.157.200 pesos.
Según establece el decreto por el cual se creó el nuevo fondo, los montos serán “destinados por los municipios a obras y/o mantenimiento de infraestructura en materia hidráulica, vial, de energía, de transporte, de vivienda, sanitaria y hospitalaria, arquitectura”. Y advierte la letra de la normativa que “en ningún caso, el Municipio podrá utilizar los fondos percibidos en gastos corrientes u operativos”.
