Una veintena de guardavidas enrolados en el Sugara se reunieron pasadas las 8 de la mañana en la puerta del palacio municipal.
Luego de algunas horas de espera, un grupo de ellos fueron recibidos por el intendente municipal. En la ocasión, le expresaron la disconformidad con el porcentaje de aumento acordado con la Unión de Gardavidas; y por qué no, la disconformidad con que se haya acordado con la Unión de Guardavidas.
El intendente les habría expresado que no tiene dinero para un aumento mayor; que las finanzas del municipio están en crisis y que no podría pagar más de eso.
Ante esa postura, desde el Sugara se le habría pedido que no cierre el diálogo y todo da a entender que en las próximas horas insistirían con el reclamo.
