El sindicato de Mar del Plata tiene paralizado el servicio de colectivo de Villa Gesell desde el pasado jueves a las 15 horas, cuando comenzaron a reclamar el incumplimiento en el pago total de los salarios de los choferes. A las 24 horas de haberse iniciado la medida, el empresario terminó de abonar lo que adeudada. Pero, en ese momento, los delegados de la UTA expresaron que la medida de extendería, pero con otro argumento: el estado de las unidades de El Último Querandi.
A raíz de eso, desde la empresa se recurrió al Ministerio de Trabajo, donde se presentó documentación que los sueldos habían sido abonados y las VTV de los colectivos aprobados. Ahora, se espera que durante esta jornada, desde esa cartera, se dé lugar a la conciliación obligatoria solicitada.
Por otra parte, luego de escuchar a Gustavo Pereyra, los concejales -el viernes por la tarde- se mostraron de acuerdo con implementar modificaciones para mejorar la situación contractual. Para ello, buscaron llamar al consenso junto el Departamento Ejecutivo. Pero, a las pocas horas, el propio intendente emitió un comunicado dando a conocer que no participará de ninguna reunión para destrabar el conflicto.
Así, con ese panorama, se encara esta semana, la cual promete ser clave para conocer el futuro del servicio público de pasajeros.
